En la ladera donde la ciudad de Guayaquil dio su primer aliento, entre callejones empedrados y casas centenarias, se levanta Hotel Río Guayas: un homenaje contemporáneo al alma bohemia y resiliente de Las Peñas. Allí donde antes resonaban los cañones del Fuerte La Planchada y los ecos de duelos contra corsarios franceses y neerlandeses, hoy se eleva un santuario de elegancia tropical, donde la historia respira en cada detalle.
Hotel Río Guayas no imita el pasado – lo encarna. No es casualidad que el hotel se ubique sobre el antiguo solar del expresidente Arroyo del Río; la preservación de hitos patrimoniales es un sello distintivo de la marca Art Hotels Ecuador. En consonancia con la identidad arquitectónica de Las Peñas – el ultimo vestigio de la arquitectura típica guayaquileña – cada elemento combina funcionalidad y ornamentación, evidenciado especialmente en las chazas de las ventanas (celosías horizontales fijas), un legado de influencia árabe.
A tan solo quince minutos del aeropuerto internacional, y a pasos tanto del arte tradicional en la única calle de artistas y artesanos como de las galerías y cafés del moderno Puerto Santa Ana, el hotel se convierte en la antesala perfecta para explorar Ecuador. Es un portal para quienes viajan a las Islas Galápagos y buscan, antes o después de su travesía oceánica, una experiencia terrestre que esté a la altura de lo extraordinario.
Es que Guayaquil no es solo un punto en el mapa – es una puerta. Y Hotel Río Guayas es su umbral más refinado. Un espacio donde convergen el servicio a la medida, la gastronomía de autor y el arte local curado con esmero. Aquí, el viajero sofisticado —ya sea un local en busca de una escapada cultural o un explorador global tras la autenticidad— encuentra un hotel que se atreve a mirar al pasado para construir hacia adelante.